Atender únicamente las sillas que ya fallaron convierte el mantenimiento en una cadena de urgencias. Un programa preventivo busca identificar patrones y organizar intervenciones antes de que aumenten las sillas fuera de servicio.
NIOSH plantea los programas de ergonomía como procesos que incluyen identificación de riesgos, participación, implementación, evaluación y compromiso sostenido. Estos principios pueden orientar la gestión del mobiliario sin reemplazar el sistema de seguridad y salud de la empresa.
La periodicidad se define con datos de uso y estado, no con una frecuencia universal.
Crear un inventario útil
El inventario debe permitir localizar cada silla y relacionarla con su referencia, área, estado y reparaciones anteriores.
- Sede y área.
- Tipo o referencia.
- Estado mecánico y estructural.
- Tapizado y limpieza.
- Fecha y resultado de la última intervención.
Priorizar por riesgo y continuidad
Primero se separan sillas inestables o fuera de servicio, luego fallas funcionales y finalmente aspectos estéticos o preventivos.
- Retiro preventivo cuando exista inestabilidad.
- Diagnóstico de fallas repetidas.
- Programación por áreas.
- Confirmación de repuestos compatibles.
- Control posterior a la intervención.
Evaluar el programa
Comparar recurrencia, tiempos fuera de servicio, repuestos y reemplazos ayuda a decidir si el plan está extendiendo la vida útil o solo repitiendo reparaciones.
